Por ver la mar dónde llega




Estribillo de tajaraste: “Hice una raya en la arena, por ver la mar dónde llega”
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Eres geografía solamente

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Pedro García Cabrera, un poeta singualar de las Islas. De la profundidad de su potencia lírica dan fe estos versos, de los que he extraído el título del post: «Tú no tienes historia ni desvelos./ Nada, nada anterior a ti. Ni el fuego/ Ni el lamer los mares. Ni tu origen/ de beso ardiendo y piedra derretida./ Nada, nada anterior. Ningún recuerdo./ Por sobre la rosa de las aguas/ eres geografía solamente» (de su libro La rodilla en el agua, 1935)
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Gigante azul abierto democrático, en fin, el mar


Título tomado de del poema “Tengo”, de Nicolás Guillén
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Y en esa luz estás tú

Faro de la Punta del Hidalgo Pobre, Tenerife
En esa luz. Y en esa luz estás tú;/ pero no sé dónde estás,/ no sé dónde está la luz. Juan Ramón Jiménez
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Cólera buey
Al poeta Juan Gelman



Cynthia GABBAY, dice del libro de Juan Gelman, Cólera Buey: “Cólera Buey nos presenta, mediante un lenguaje anómalo, la percepción de una realidad que se encuentra en continuo proceso de transformación. El lenguaje expresa la vida como si la estuviera soñando y como en el sueño, la palabra explota a borbotones. […] La palabra «buey» tiene dos acepciones distintas. La primera es la que hace referencia al animal castrado, y por lo tanto estéril, y la segunda se refiere a un caudal de agua abundante que golpea con fuerza. Con el fin de explicar el argumento anterior me atendré a la segunda acepción de la palabra. El lenguaje de Cólera Buey aparece efectivamente como un torrente de agua incontrolable que nos llega desde las entrañas del mundo o de la conciencia. Esta irrupción de significado ocurre violentamente, coléricamente, y con frecuencia, arrastra la palabra, deformándola, produciendo una verborrea, un balbuceo o un grito imprevisto; se pierde entre los recovecos de la lengua hasta explotar en los rincones olvidados, soldados por la institución del lenguaje rígido y convencional”. El artículo completo lo encuentras aquí. Vale la pena leerlo, es una preciosidad.
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Tú eres, para mí, la otra orilla





Sí, mar, lo sé, tú eres, para mí, la otra orilla. Rafael Alberti, Pleamar
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Sirgas, amarras, bozas, maromas, cuerdas, bolinas, cabos, jarcias, andariveles, calabres, brandales, barbiquejos y demás cabuyería














¡ARRIAD EL FOQUE! (Ana María Shua)
¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, grita el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio..
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Cardumen










Pescadores del Pris, con el Valle de la Orotava y la silueta del Teide al fondo
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